Melbourne y Victoria

Qué hacer en Phillip Island: 12 planes en la isla de los pingüinos

Desfile de pingüinos, koalas, lobos marinos en Seal Rocks, la granja de Churchill Island y Cape Woolamai: 12 planes en Phillip Island y cómo organizarlos.

  • Revisadooctubre de 2026
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Phillip Island está a unos 90 minutos en coche de Melbourne y su gran reclamo es el Penguin Parade, el regreso al anochecer de cientos de pingüinos pequeños a la playa. Pero la isla da para un día completo o un fin de semana: koalas en los eucaliptos, una colonia de lobos marinos frente a la costa, una granja histórica, acantilados y rutas a pie. Estos son los 12 planes que más merecen la pena y cómo encajarlos.

Antes de ir: cómo organizar el día

La isla se une al continente por un puente entre San Remo y Newhaven, y casi todo se recorre en coche: las distancias son cortas, pero el transporte público es escaso. El autobús regional llega a Cowes, el pueblo principal, pero no a las atracciones de la reserva, y desde el Penguin Parade no hay autobús de vuelta a Melbourne. Si no conduces, la opción práctica es una excursión organizada desde Melbourne.

La clave del día es que los pingüinos llegan al ponerse el sol, así que la hora cambia mucho según la estación. Lo lógico es dedicar la tarde a los demás planes y terminar en el Penguin Parade. Muchas atracciones son de Phillip Island Nature Parks, el organismo que gestiona la reserva, y se pueden combinar con entradas conjuntas. La mayoría de sus recintos no aceptan efectivo, solo pago con tarjeta o móvil.

1. Ver el Penguin Parade

Qué es

Cada atardecer, los pingüinos pequeños (la especie de pingüino más pequeña del mundo) salen del mar en grupos y cruzan la playa de Summerlands hacia sus madrigueras en las dunas. Es un espectáculo natural, no un recinto con animales en cautividad, y es lo que da fama a la isla.

Cómo verlo

Hay varias modalidades de entrada, de más sencilla a más exclusiva:

  • General Viewing: gradas escalonadas frente a la playa.
  • Penguins Plus: una grada más cercana al paso de los pingüinos.
  • Underground Viewing: una sala bajo el nivel de la arena desde la que se ven pasar a la altura de los ojos a través de un cristal.
  • Penguins Premium y visitas guiadas: grupos reducidos con guía, algunas con límite de edad.

La reserva es imprescindible y conviene llegar alrededor de una hora antes de la puesta de sol. El centro de visitantes abre a mediodía y tiene cafetería y restaurante. Lleva ropa de abrigo incluso en verano: en la playa sopla viento del estrecho de Bass y refresca mucho al caer la noche. Para no molestar a los animales, se pide no hacerles fotos durante el desfile; consulta las normas actualizadas al reservar.

2. Koalas en la Koala Conservation Reserve

En la Koala Conservation Reserve, cerca de Cowes, dos pasarelas elevadas entre los árboles (de unos 800 y 600 metros, unos 20 minutos cada una) permiten ver koalas en las copas de los eucaliptos, a su altura. Los koalas viven en un bosque abierto, no en jaulas, así que hay que mirar bien: pasan la mayor parte del día dormidos en las horquillas de las ramas.

Los senderos por el monte bajo son fáciles y es habitual cruzarse con wallabies, equidnas y aves de colores. Tiene cafetería y una zona de juegos en la naturaleza para niños. Abre de día, con última entrada a media tarde; consulta horarios actualizados.

3. Los miradores de The Nobbies

En el extremo suroeste de la isla, The Nobbies es una red de pasarelas sobre los acantilados frente al estrecho de Bass, con vistas a las islas de Seal Rocks y, en días de mar fuerte, al bufador que lanza agua entre las rocas. Las pasarelas y el aparcamiento siguen abiertos, pero el edificio del Nobbies Centre, su cafetería y los aseos están cerrados, y la antigua exposición sobre la Antártida que albergaba ya no forma parte de la oferta. Conviene ir con el café y los aseos resueltos.

4. Crucero a Seal Rocks para ver lobos marinos

Seal Rocks alberga una de las mayores colonias de lobo marino de dos pelos australiano del país. La forma de verla de cerca es el Seal Cruise, un crucero de unas dos horas que sale del muelle de Cowes y se acerca a pocos metros de las rocas, donde se suelen contar miles de ejemplares. Durante el trayecto pueden verse aves marinas y, con suerte, delfines. El barco tiene zona cubierta y el precio incluye té o café.

Sale normalmente una vez al día, con salidas extra en pleno verano. Con mar agitada el trayecto se mueve, así que si te mareas, ten en cuenta que el tramo final está expuesto al estrecho.

5. Churchill Island Heritage Farm

Un pequeño puente lleva desde la costa este de Phillip Island a Churchill Island, donde en 1801 se plantó el primer huerto europeo de Victoria. Hoy es una granja histórica con la casa de la familia Amess, un granero de 1872 y dos casitas de 1860, todo restaurado.

La entrada incluye demostraciones diarias: esquila de ovejas, ordeño de vacas y perros pastores trabajando. Los fines de semana y en vacaciones se suman exhibiciones de látigo y paseos en carro. El primer sábado de cada mes se celebra un mercado de productores con comida de la isla y de Gippsland. Es el plan más tranquilo de la isla y funciona muy bien con niños.

6. Subir a Cape Woolamai, el punto más alto

Cape Woolamai es el punto más alto de Phillip Island y su paisaje más salvaje: acantilados de granito rosado, playas de surf y una península cubierta de vegetación baja. Las rutas a pie salen de la zona de la playa de Woolamai y permiten hacer desde un paseo corto hasta un circuito de varias horas por los acantilados, con subidas y tramos expuestos al viento.

Entre la primavera y el otoño australianos la península se llena de pardelas de cola corta, aves que llegan cada año desde el Pacífico norte para criar en madrigueras. La playa de Woolamai es de surf y tiene corrientes fuertes: báñate solo en zonas vigiladas y entre las banderas, y mantente lejos del borde y de la base de los acantilados.

7. Pyramid Rock, Berrys Beach y la costa sur

La carretera de la costa sur conecta varios miradores con vistas espectaculares sin necesidad de entrada. Pyramid Rock es una formación rocosa en forma de pirámide que se ve desde un mirador sobre el acantilado, y Berrys Beach es una de las playas más bonitas para pasear. Más al oeste, las Forrest Caves son cuevas marinas que solo se pueden visitar con marea baja, y Kitty Miller Bay es una bahía para hacer esnórquel en la que queda el rastro de un naufragio.

8. Aves en Rhyll y Swan Lake

La costa norte es más calmada. Los humedales de Rhyll son un punto importante para las aves limícolas migratorias, que llegan cada año desde el hemisferio norte, y el pueblo de Rhyll es un buen sitio para comer pescado frente a la bahía. Swan Lake, junto a la carretera del Penguin Parade, tiene pasarelas entre la vegetación que llevan a observatorios sobre un lago de agua dulce. En la reserva Oswin Roberts es fácil ver wallabies y, a veces, koalas en libertad.

9. La fábrica de chocolate de Panny's

Junto a la carretera principal, en Newhaven, la Phillip Island Chocolate Factory es la parada dulce del viaje. Su recorrido Panny's Amazing World of Chocolate explica el proceso del cacao a la tableta, con maquinaria a la vista, juegos, una cascada de chocolate y muestras. La tienda y la cafetería son de entrada libre; el recorrido se paga y las entradas se compran allí mismo, por lo que en fines de semana conviene ir temprano.

10. Laberintos e ilusiones en A Maze'N Things

Si viajas con niños, A Maze'N Things, a unos 6 km de Cowes por la carretera principal, combina un gran laberinto, una casa de ilusiones ópticas, minigolf, salas de puzles y un circuito de cuerdas en altura. Es un buen plan para una tarde de lluvia o para hacer tiempo antes del Penguin Parade.

11. El circuito de Phillip Island

El Phillip Island Grand Prix Circuit, sobre los acantilados de la costa sur, es uno de los circuitos de motos más conocidos del mundo y ha acogido durante décadas el Mundial de Superbikes y el Gran Premio de Australia de motociclismo. Fuera de las carreras se puede conducir un kart en una pista con vistas al mar. En fines de semana de competición la isla se llena y el alojamiento sube de precio, así que comprueba el calendario antes de reservar.

12. Cowes y su paseo marítimo

Cowes es el centro de la vida de la isla: calle principal con cafés, panaderías y tiendas, una playa de aguas tranquilas orientada al norte y un muelle desde el que salen los cruceros. Es la mejor base para dormir y el sitio más cómodo para cenar después de ver a los pingüinos. San Remo, justo al otro lado del puente, tiene un pequeño puerto pesquero con pescaderías y vistas a la entrada de Westernport.

Cuándo ir a Phillip Island

La isla se visita todo el año. En verano (diciembre a febrero) los pingüinos llegan tarde, ya de noche, y hay más gente. En invierno la puesta de sol es temprana, el desfile empieza antes y hay menos visitantes, aunque hace frío y viento. La primavera es buena época para ver crías en las madrigueras y aves en los humedales. Sea cual sea la estación, lleva capas de abrigo y chubasquero: el tiempo cambia rápido en la costa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hace falta para ver Phillip Island?

Un día completo desde Melbourne permite ver los koalas, The Nobbies, Churchill Island y el Penguin Parade. Para añadir el crucero a Seal Rocks, Cape Woolamai y la costa sur sin prisas, lo ideal es dormir una noche en Cowes.

¿A qué hora salen los pingüinos en Phillip Island?

Llegan a la playa al ponerse el sol, así que la hora varía a lo largo del año: mucho antes en invierno que en verano. Phillip Island Nature Parks publica un calendario con la hora prevista de llegada y recomienda estar allí una hora antes.

¿Se puede ir a Phillip Island en transporte público?

Solo en parte: hay autobús regional hasta Cowes, pero no llega a las atracciones de la reserva ni hay regreso a Melbourne desde el Penguin Parade. Sin coche, lo más práctico es una excursión organizada.

¿Hay que reservar el Penguin Parade con antelación?

Sí. La reserva es obligatoria y en vacaciones escolares, fines de semana largos y verano las modalidades con plazas limitadas se agotan antes.