Coober Pedy es un pueblo minero del interior de Australia Meridional, a unos 846 km al noroeste de Adelaida por la Stuart Highway, famoso por producir buena parte del ópalo de calidad gema del mundo y porque muchos de sus vecinos viven bajo tierra para escapar del calor. Lo más interesante que hacer allí es bajar a una mina de ópalo, visitar sus iglesias y casas excavadas en la roca y ver el atardecer en Kanku-Breakaways. Con un día completo se ve lo esencial; con dos, se disfruta sin prisas.
Un pueblo que vive bajo tierra
El primer ópalo se encontró en 1915 y ese mismo año nació el asentamiento. Desde entonces se han abierto más de 70 campos de ópalo alrededor del pueblo, y el paisaje está salpicado de miles de montículos de tierra blanca y pozos de mina.
El nombre suele explicarse a partir de la expresión aborigen kupa piti, que se traduce como «el agujero del hombre blanco», en referencia a los mineros. Las tierras pertenecen tradicionalmente a pueblos del Desierto Occidental, entre ellos los Antakirinja Matu-Yankunytjatjara.
La vida subterránea tiene una razón práctica: en enero la máxima media ronda los 37 °C y se han registrado más de 48 °C, mientras que las noches de invierno son frías. Las casas excavadas en la roca, llamadas dugouts, mantienen una temperatura estable todo el año sin necesidad de aire acondicionado. Ese mismo principio se aplica a iglesias, tiendas, museos y hoteles.
1. Bajar a una mina de ópalo en Umoona
Umoona Opal Mine & Museum, en Hutchison Street, en pleno centro, es la visita más completa para entender el pueblo. Tiene un museo subterráneo gratuito sobre la historia de la minería, la cultura aborigen y la geología del ópalo, un pequeño cine bajo tierra donde se proyecta un documental sobre cómo se forma la piedra y una casa subterránea para ver cómo se vive en un dugout.
Las visitas guiadas a la mina salen varias veces al día y se pueden reservar en línea. También hay tienda de ópalos con certificado y un albergue subterráneo para grupos. Abre todos los días; consulta horarios actualizados, porque cambian en festivos.
2. Recorrer una mina antigua en Old Timers Mine
Old Timers Mine, en Crowders Gully Road, es una mina de 1916 que se recorre por libre siguiendo un mapa, con túneles excavados a mano, un museo histórico y casas subterráneas. Es la mejor forma de imaginar cómo trabajaban los primeros mineros, con pico y pala y a la luz de una vela. Tiene zona para buscar ópalo entre los restos y una tienda de joyería. Es un negocio familiar, así que conviene confirmar el horario antes de ir.
3. La iglesia ortodoxa serbia de San Elías
La iglesia ortodoxa serbia de San Elías es probablemente la construcción subterránea más bonita del pueblo: una nave excavada en la roca arenisca, con el techo abovedado en el que todavía se ven las marcas de las herramientas, vidrieras e iconos. Refleja bien la variedad de orígenes de los mineros que llegaron tras la Segunda Guerra Mundial, muchos de ellos del sur y el este de Europa. Es un templo en uso: viste con respeto y guarda silencio.
4. Otras iglesias excavadas en la roca
No es la única. Coober Pedy tiene varias iglesias subterráneas de distintas confesiones, entre ellas una católica que se visita a menudo junto a la serbia. Visitarlas no lleva mucho tiempo y ayuda a entender la vida diaria de un pueblo en el que hasta los lugares de culto se excavan para protegerse del calor.
5. Kanku-Breakaways al atardecer
A unos 25 km al norte del pueblo, el Kanku-Breakaways Conservation Park es un paisaje de mesetas y colinas aisladas que se desprendieron hace millones de años de la cordillera Stuart. Sus capas de colores blancos, ocres y rojizos cambian de tono con la luz, y el atardecer desde el mirador principal es uno de los momentos más memorables del viaje.
El parque, de casi 15.000 hectáreas, es propiedad de sus dueños tradicionales y se gestiona de forma conjunta con el ayuntamiento de Coober Pedy y el gobierno del estado. Es un lugar aborigen registrado, así que hay que quedarse en las zonas señalizadas. Para entrar con vehículo se necesita un permiso, que se compra en línea a través del ayuntamiento o en persona en el centro de información turística o en la librería Underground Books. Se cierra en días de riesgo de incendio catastrófico y puede cerrarse con riesgo extremo.
Pueden verse canguros rojos, equidnas y aves del desierto. Por la zona pasa también la valla del perro (Dog Fence), la barrera contra los dingos que atraviesa el sur de Australia a lo largo de miles de kilómetros.
6. Un paisaje de película
El terreno lunar de Coober Pedy ha servido de escenario a películas como Mad Max más allá de la cúpula del trueno, Las aventuras de Priscilla, reina del desierto y Pitch Black. En el pueblo quedan restos de atrezo, como una nave espacial abandonada en el centro, que se ha convertido en una de las fotos típicas. Los alrededores, con colinas peladas y montículos de tierra minera hasta el horizonte, explican por qué los cineastas lo eligen para representar otros planetas.
7. Golf sin césped y de noche
El campo de golf de Coober Pedy no tiene ni una brizna de hierba: se juega sobre tierra y piedra, y se suele jugar de noche con bolas luminosas para evitar el calor. Su club es conocido por tener derechos recíprocos con el histórico campo escocés de St Andrews, una curiosidad que los vecinos cuentan con orgullo. Aunque no juegues, merece la pena pasar a verlo.
8. Cine al aire libre en el autocine
El autocine de Coober Pedy abrió en 1965 y, tras un largo parón, volvió a funcionar en los noventa. Es el último autocine que queda en Australia Meridional y no proyecta todos los días, así que consulta su programación: si coincide con tu visita, ver una película bajo el cielo del desierto es un plan muy local.
9. Buscar ópalo entre los restos
El noodling consiste en rebuscar entre la tierra que sacan las minas por si queda algún trocito de ópalo. Se puede hacer en zonas preparadas para visitantes, como las de algunas minas turísticas. No entres en los campos mineros por tu cuenta: hay miles de pozos abiertos, sin vallar y difíciles de ver, y caer en uno puede ser mortal. Respeta siempre las señales de peligro y no camines hacia atrás mientras haces fotos.
10. Dormir bajo tierra
Pasar una noche en un alojamiento subterráneo es parte de la experiencia. Hay desde hoteles como el Desert Cave, conocido por sus habitaciones excavadas, hasta apartamentos, casas rurales y albergues bajo tierra. El silencio y la oscuridad total sorprenden a casi todo el mundo, igual que la temperatura agradable incluso en pleno verano.
Consejos para viajar a Coober Pedy
- Cuándo ir: de mayo a septiembre las temperaturas son más llevaderas. En verano el calor es extremo y conviene limitar las actividades al aire libre a primera y última hora.
- Cómo llegar: la mayoría llega por carretera desde Adelaida o desde Alice Springs, a unos 688 km al norte. Las distancias entre gasolineras son largas en la Stuart Highway: reposta siempre que puedas y lleva agua de sobra.
- Información: el centro de información turística de Hutchison Street vende los permisos para Breakaways y orienta sobre visitas y estado de las pistas.
- Pistas de tierra: tras la lluvia, algunas carreteras sin asfaltar quedan intransitables. Pregunta antes de salir del asfalto, sobre todo si vas en un coche de alquiler.
- Moscas: en los meses cálidos son muy insistentes; una red para la cabeza se agradece.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la gente vive bajo tierra en Coober Pedy?
Por el clima. En verano se superan con facilidad los 40 °C y las noches de invierno son frías, mientras que una casa excavada en la roca mantiene una temperatura estable todo el año sin aire acondicionado.
¿Cuántos días hacen falta en Coober Pedy?
Un día completo basta para ver una mina, las iglesias subterráneas y el atardecer en Breakaways. Con dos días se puede añadir más tiempo en el paisaje y alguna actividad nocturna.
¿Hace falta permiso para ir a Breakaways?
Sí. La entrada en vehículo al Kanku-Breakaways Conservation Park requiere un permiso de pago que se compra en línea o en el centro de información turística y en Underground Books.
¿Es peligroso pasear por los campos de ópalo?
Sí, puede serlo. Hay miles de pozos de mina sin señalizar alrededor del pueblo, así que solo hay que caminar por zonas habilitadas y seguir las señales.